REVISTA DE SUSTENTABILIDAD

Sequía y escasez de agua, en un mundo dominado por el agua

Sequía y escasez de agua, en un mundo dominado por el agua

La disponibilidad de agua es un problema que está afectando cada vez a más personas en el mundo. La tierra es el único planeta conocido que está cubierto de agua.

Sin embargo, a pesar de la abundancia de agua, los seres humanos estamos teniendo problemas de escasez de agua de forma cada vez de forma más frecuente, intensa y devastadora.

A consecuencia del efecto invernadero, se estima que la evaporación del agua ha aumentado y con esto aumenta la nubosidad y por ende las precipitaciones, entonces, ¿por qué tenemos problemas sequía y escasez de agua en Chile y en otros países?.

Se estima que la distribución del agua del planeta es la siguiente: el 97% del agua está almacenada en los océanos, 1,348 millones de km3. El 2,01% se encuentra congelada en forma de glaciares, por otro lado, el 0,5% del agua del planeta está contenida en formaciones geológicas como agua subterránea, el 0,06% es agua superficial, siendo el 0,02% del total de agua en la tierra considerada como “agua dulce”, unos 100.000 km3.

Este volumen parece más que suficiente para satisfacer las necesidades humanas actuales y del futuro cercano, pero las cantidades disponibles son muchos menores debido al uso actual indiscriminado y la dificultad para acceder al agua, principalmente por estar no estar situada en lugares donde más se necesita.

El ciclo del agua es un proceso que se repite continuamente, y que incluye por un lado las precipitaciones, tanto bajo la forma de lluvia como de nieve o hielo, que son las que aportan agua a la superficie de la tierra y por otro lado, la evaporación, la infiltración y el escurrimiento.

A pesar del gran volumen de agua que circula a través de los continentes anualmente, muchas personas en diversas partes del mundo no tienen acceso a este vital elemento debido a sequías que cada vez se han manifestado más agresivas y prolongadas.

Sequía y escasez de agua.

La sequía y la escasez de agua son dos fenómenos distintos.

La sequía es una anomalía climatológica transitoria en que la disponibilidad de agua se sitúa por debajo de lo habitual en un área geográfica. En estos casos, el agua no es suficiente para abastecer las necesidades de las plantas, animales y los humanos que viven en dicho lugar.

La percepción de la sociedad acerca de la sequía varía dependiendo de las características climáticas y culturales de cada zona o país. Las sociedades que están acostumbradas a largos períodos sin lluvia poseen sistemas de reservas hídricas, de consumo y producción adaptados a esto. Sin embargo, en los lugares donde las precipitaciones son regulares y están distribuidas durante el año, la ocurrencia de períodos de sequía puede ocasionar pérdidas catastróficas.

La escasez de agua por otro lado tiene su origen en la actividad humana, es estructural y permanente.

Se produce ya que no hay suficientes recursos hídricos disponibles para satisfacer las demandas a mediano y largo plazo, es decir, la extracción de agua de una fuente o cuenca es superior al volumen de agua que entra al acuífero, generando una incapacidad hídrica para satisfacer la demanda.

Estos dos fenómenos están muy relacionados entre sí y pueden agravar el impacto de cada uno de ellos. La frecuencia y gravedad de las sequías llevan a situaciones de escasez de agua, mientras que la sobreexplotación de los recursos hídricos disponibles agravan las consecuencias de las sequías.

Causas de la escasez de agua.

  1. Contaminación.

En las zonas rurales, cada vez más paisajes húmedos se secan, sin embargo en las grandes ciudades, los ríos, lagos y acuíferos son degradados, desviados, acumuladas, mal distribuidos y contaminadas con metales pesados.

Las ciudades utilizan mucha agua y la devuelven a los sistemas naturales en malas condiciones, dejándola muchas veces inservible para el consumo y la agricultura.

  1. Cambio climático.

Este fenómeno está asociado a las sequías. La sequía prolongada genera escasez de agua y aridez de los suelos cultivables.

  1. Crecimiento demográfico.

Los procesos de desertificación a gran escala son recientes y son resultado del crecimiento demográfico que dio lugar al cultivo intensivo de las tierras y generalmente en áreas inadecuadas.

  1. Deforestación.

La deforestación de amplias zonas, genera una disminución de la evaporación (ciclo del agua) provocando sequías que pueden durar muchos años.

En las regiones semiáridas, todavía llega las masas de aire húmedo de procedencia oceánica, cargada de humedad, pero la ausencia de cobertura ha reducido la evapotranspiración, bajando con esto la formación de nubes potencialmente productoras de lluvia. 

  1. Gestión deficiente del agua.

Una mala gestión en el uso del agua acarrea escasez hídrica debido al mal uso del vital elemento. Técnicas de riego ancestrales, por ejemplo “desperdicia” una parte importante del agua que se utiliza.

Situación actual en Chile.

Chile se ocupa el lugar 24 entre 33 naciones del mundo con mayor riesgo hídrico para 2040.

Actualmente, existe una mala planificación en el uso del agua a nivel nacional, además, no existen proyecciones de cambio climático y no se registran mediciones o datos que permitan estimar cuanta agua entra, se almacena o sale de los acuíferos para así tener una estimación de la salud de las cuencas, todo esto sumado a que el “sobre otorgamiento” de derechos de agua a nivel nacional supera en cinco o seis veces la disponibilidad real.

La pregunta que nos debiéramos realizar es ¿la escasez hídrica que vive Chile actualmente en varias regiones es por la prolongada sequía que nos afecta?

Actualmente se repite con distinto énfasis en el país que la falta de agua es consecuencia del cambio climático, pero esta afirmación tiene sólo una parte de verdad y otra parte que es necesaria analizarla.

En primer lugar es necesario indicar que el cambio climático provoca una serie de efectos ambientales en el planeta y que estos efectos dependen en gran medida del lugar geográfico donde se encuentre el país. Cada uno de ellos debe adaptarse al cambio climático de acuerdo a sus capacidades y fortalezas y en particular al tema relacionado con la falta de agua producida por este fenómeno climático.

En segundo lugar, es necesario mencionar que la escasez hídrica se puede producir con o sin que exista sequía meteorológica. En este sentido, el cambio climático ha complicado la situación hídrica y deja al descubierto lo mal que estamos administrando el agua.

De acuerdo a lo anterior, se puede decir que en Chile no existe una cultura hídrica eficiente y con énfasis en el ahorro de agua. El recurso es utilizado con una mentalidad de que es un “recurso renovable” y que “nunca se va a acabar”.

En Chile se consume en promedio 170 litros de agua al día por persona, principalmente en higiene personal, aseo del hogar, cocina, riego, etc.

Por otro lado, en Chile, el 79% del consumo hídrico total corresponde a la agricultura, por lo que es de suma importancia el uso de tecnología de punta para usar el agua de forma eficiente.

Es necesario tomar en cuenta que casi el 50% de la superficie agrícola productiva no tiene riego tecnificado, esto quiere decir que casi la mitad de los cultivos agrícolas son regados con métodos ancestrales, tales como el “riego por gravedad” en el que se abren las compuertas para dejar pasar el agua a canales. Este método tiene una eficiencia del 30%, es decir, del total de agua utilizada, un 70% no es aprovechada por la planta y se desperdicia.

En conclusión, la cultura hídrica que está asociada a una gestión deficiente, es decir, la forma de administrar, utilizar y distribuir el agua, es una de las más posibles causas de la escasez de agua en Chile y en otros países.

De acuerdo a lo anterior, se puede decir que estamos trasladando al cambio climático la culpa por falta de agua, pero esta situación no siempre es efectiva, una parte importante de la falta de “recurso hídrico” es consecuencia de lo mal que la estamos administrando.

Para enfrentar esto, se requiere de la voluntad política, una institucionalidad fuerte y confiable, normas eficaces con información adecuada y transparente, cambios en la producción agrícola nacional, sobre todo en el establecimiento de cultivos de alta demanda de agua en zonas donde escasea, educación a la población y financiamiento para la investigación y generación de proyectos con soluciones alternativas.

Frank Trebilcock Arrivé.

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