REVISTA DE SUSTENTABILIDAD

Los envases y embalajes serán la cara más visible de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor

Los envases y embalajes serán la cara más visible de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor
jueves 20 diciembre 2018

Reducción de empaques y materiales que se pueden reusar, reciclar o compostar son parte de las innovaciones, que incluyen también un cambio de estatus para los recicladores de base, quienes recolectan y clasifican los residuos que descartamos los chilenos.

En 2022 entrará en vigencia la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), más conocida como Ley de Reciclaje. Esta obliga a los fabricantes de ciertos productos -entre los que se incluyen los envases y embalajes (EyE)- a organizar y financiar la gestión de los residuos que se generan al terminar su vida útil. Si usted se come un paquete de papas fritas o se toma una bebida, el productor deberá haber pensado qué hacer para que la bolsa o la botella no se conviertan en basura. Lo mismo con los neumáticos en desuso, los aparatos electrónicos y las pilas, entre otros.

Pero el cambio no ocurrirá de la noche a la mañana. En el intertanto, los eslabones de la larga cadena que va desde la fábrica de materia prima hasta la planta de reciclaje ya se están preparando. Y donde más visible será el impacto es en el mundo de los envases y embalajes.

Soluciones increíbles

"Hace un año esto no era tema: las empresas elegían el empaque de sus productos pensando en que se viera lindo y se pudiera vender. Pero eso podía significar, por ejemplo, el uso de materiales multicapa imposibles de reciclar", dice Michel Compagnon, gerente comercial de Comberplast, una de las principales empresas de reciclaje de plástico del país.

Con la Ley REP en el horizonte, en cambio, uno de los mayores logros a juicio de Compagnon ha sido que "la industria completa, incluyendo las grandes industrias productoras de materia prima, las que diseñan y fabrican empaques, las grandes marcas que envasan -como las de alimentos, refrescos y artículos de aseo doméstico y personal- y las empresas recicladoras, nos sentamos a conversar para encontrar soluciones en forma conjunta".

Ese diálogo, añade, está generando "soluciones increíbles", incluyendo nuevos materiales y formas de reciclar, y empaques con visión de ecodiseño, reciclabilidad y generación de basura cero en la mira.

Los consumidores ya están encontrando varios en el mercado.

Gonzalo Muñoz, cofundador de TriCiclos, enumera ejemplos: una nueva bolsa de papas fritas lanzada esta semana por PepsiCo, cuya composición a base de material vegetal la hace biodegradable en plantas de compostaje industrial; el esfuerzo de Coca-Cola por impulsar la botella retornable; la botella Ecoflex de agua mineral con 27% menos de plástico; el reemplazo de la caja de cartón plastificado de OMO y del posterior envase de plástico rígido multicapa -ambos imposibles de reciclar- por la actual bolsa de polietileno; la reducción de embalajes en los productos de marcas propias de Walmart; la creciente erradicación de bandejas de plumavit en las que se solían vender aves y carnes en el supermercado, e iniciativas como Algramo y otras que promueven la venta a granel y el uso de envases retornables en almacenes de barrio.

Muñoz agrega que van en vías de extinción el uso de embalajes de PVC -con el que se fabrican estuches transparentes de plástico termoformado- y el plumavit, mientras que envases compuestos por distintos materiales, como los de yogur, "tendrán que migrar a la monomaterialidad o a lo compostable".

Pavimentando la ruta

Mientras se acerca 2022, "estamos generando acciones que vayan pavimentando el camino a la entrada en vigencia de la Ley REP", dice Guillermo González, jefe de la Oficina de Economía Circular del Ministerio de Medio Ambiente (MMA).

Una de ellas es la convocatoria al Fondo para el Reciclaje 2019 para municipios, abierta hasta el 15 de enero. Esta premiará las cuatro mejores ideas para la recolección selectiva de residuos de EyE (envases y embalajes) domiciliarios. "Buscamos nuevos modelos que funcionen en Chile y vayan más allá del punto limpio ", enfatiza.

Por otra parte, junto a Sofofa se avanza en el diseño de una etiqueta que le indique al consumidor si un empaque es reciclable o no, para incentivar el uso de aquellos que lo son y facilitar la separación en casa. "Queremos lanzarlo hacia fines de 2019", adelanta González.

Asimismo, hay 30 empresas participando en Cero Residuos a Relleno Sanitario, un acuerdo de producción limpia que apunta a minimizar los residuos que generan sus procesos.

Y otro avance importante es el registro y la certificación de recicladores de base, iniciativa que ya está convirtiendo a este importante grupo en la cadena de gestión de residuos en un protagonista esencial para su éxito.

Fuente: El Mercurio

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